Este aceite seco con reflejos de nácares de origen natural aporta una irresistible acabado dorado rosado a todos los tipos y tonos de piel. Sublima e ilumina la piel, la vuelve suave y sedosa sin acabado graso gracias a su inimitable textura de tacto seco.
Su fragancia floral y alegre deleitará los sentidos con notas chispeantes y luminosas.
MODO DE EMPLEO:
Agitar antes de usar.
En el rostro, aplicar mediante pequeños toques con una brocha plana o con la yema de los dedos, insistiendo en los puntos de luz del rostro: pómulo, puente de la nariz y frente por encima de las cejas.
En el cuerpo, poner unas gotas en la palma y calentar el aceite entre las manos. Elegir las zonas que se quieren iluminar y frotarlas suavemente con movimientos de alisado.
En el cabello, aplicar unos toques en los largos y las puntas para sublimarlos con algunos reflejos dorados rosados.